En mi querido país El Salvador hay tantos, pero tantos problemas que gastar tiempo pensando en maneras de mejorar el fútbol suena hasta a pecado. Habiendo unos grados de criminalidad, violencia, extrema pobreza, agresividad, corrupción y falta de liderazgo político francamente alarmantes, el temita éste del fútbol en comparación, pareciera por momentos perder trascendencia.
La afición salvadoreña parece tener un punto ciego cuando de nuestra Selección Nacional se trata. De pronto, inicia un proceso eliminatorio rumbo a una Copa del Mundo y de inmediato se genera una incontenible ilusión y enorme entusiasmo de que “a este Mundial sí vamos”. La realidad parece no importar. Se habla de “tener fe”. Se dice que “sí se puede”, que “el Estadio Cuscatlán será un fortín inexpugnable” y tantas otras cosas más.
Entre tanto entusiasmo, “amor” (más bien fanatismo) muchos parecen olvidar que, como todo en la vida (al menos algo que valga la pena), nada llega “porque sí”. Todo resultado tiene su causa y el fútbol salvadoreño es la víctima de la miopía, incapacidad o a veces hasta del dolo de sus dirigentes. Bien dicen que el fútbol es fiel reflejo de la realidad de una sociedad. Se sostiene una liga semiprofesional que no aporta demasiado al crecimiento del deporte rey en el país, y cuyo nivel queda patentado al primer momento en que uno de nuestros equipos pone pie en una cancha contra un equipo foráneo.
¿O ya nos olvidamos del 5-1 que sufrió el Águila a manos del Toronto FC, el peor equipo de la MLS?
Pero como ya he hablado de todo esto antes en este espacio, y como lo que muchos lo que quieren no es que les digan lo que está mal, sino que a pesar de todo y contra todo quieren que se les diga es que “todo va a estar bien”, y que en vez de hacer leña del árbol caído aporte soluciones y no sólo critique al sacrosanto fútbol de El Salvador, donde todo se hace de maravilla, en estos momentos de preocupación por esta serie ante Guyana aporto ideas para que El Salvador esté en Brasil 2014 “sí o sí”.
Aporto estas ideas sin fines de lucro. Por amor a la Selecta. ¿Listos?
1) Buscar una Bula Papal que obligue a FIFA a que incluya a El Salvador en el Mundial.
2) Hacer una exportación masiva de pupusas contaminadas con clembuterol y cualquier otra clase de sustancias prohibidas para que descalifiquen a México, Costa Rica, Guyana, Estados Unidos, Honduras, Guatemala y Jamaica.
3) Que los seleccionados nacionales sean beneficiarios del programa “Vaso de Leche”
4) Aprovechar que nuestra Primera Dama es brasileña, y que con sus contactos en dicho país se busque que la “Selecta” vaya como país invitado.
5) Que regrese la Comisión “(a)Normalizadora”, con el fin de que se declare al fútbol salvadoreño en estado de calamidad y se le otorgue tratamiento especial. (Esto incluso puede servir para que Estados Unidos amplíe el término del TPS)
6) Que aún si no clasifica, la Selección igual viaje a Brasil, se tome una de las sedes, y no permita que se desarrolle nada hasta que no se les incluya formalmente. Muy a la salvadoreña.
Y recuerden, que si ni con eso llegamos a Brasil 2014, no hay que preocuparse porque se hizo todo el esfuerzo y en El Salvador TODO se ha hecho bien, en orden y con preparación. ¿Verdad?

