Un acto de irresponsabilidad
Estoy a favor de la renovación del contrato de Carlos De los Cobos porque creo que es la persona más idónea para conseguir que el fútbol salvadoreño siga progresando. Sin embargo, hay algo que no me parece correcto. Y es con quiénes va a negociar el técnico mexicano su continuidad.
Creo que el tiempo de la Comisión Normalizadora ya pasó. Es cierto que ya no existen los exabruptos de Rodrigo Calvo, pero sospecho que esta gente se está quedando más tiempo del que debería. Se suponía que era “algo transitorio”, pero está durando más de la cuenta. Le están encontrando el gustito a eso de mandar en el fútbol, de los viajes, de los viáticos, de las apariciones mediáticas… Las elecciones deberían darse cuanto antes, pero no entiendo por qué se demoran. Pasa el tiempo y la Fesfut sigue sin presidente.
Ahí viene lo grave. De los Cobos, que ante todo es una persona seria, exigió algunos puntos para renovar su contrato. 1) Ser coordinador de selecciones menores; 2) Juegos amistosos de nivel; 3) Participación de juveniles en la liga de fútbol; 4) Límite de edad para Segunda y Tercera; 5) Centro de alto rendimiento en la Fesfut; 6) Mejora de las canchas de los equipos de primera.
Todos estos puntos, sin dudas, ayudarían a mejorar el fútbol salvadoreño. Pero no tiene sentido que este acuerdo lo firme De los Cobos con Reynaldo Vásquez, presidente de la Comisión Normalizadora, cuando éste no va a ser la persona que puede garantizar que estos puntos se cumplan. Y si cierran el acuerdo, el nuevo presidente llegará completamente condicionado. Grave error. El técnico arregla todo una persona, pero tres meses después llega otra. Grave error.
¿Qué se debería hacer? Hay que convocar a elecciones cuanto antes, porque la comisión ya lleva más de un año y hace rato dejó de ser “transitoria”. Ya es permanente… Es necesario que se elija un nuevo presidente y sea éste el que dicte los lineamientos del fútbol salvadoreño por los próximos cuatro años.
Porque si el nuevo presidente llega al poder con todo resuelto de antemano es poco lo que podrá hacer. Con los derechos de televisión ya vendidos, con contratos ya firmados para los próximos cuatro años, con entrenador ya contratado y obligado a cumplir una serie de puntos por un compromiso que él no adquirió… Llegará atado de pies y manos. El panorama no se ve muy alentador como para que una persona seria, honrada y trabajadora tome el desafío de candidatearse. De los otros, de esos oportunistas, habrá montones.



