Una oportunidad para Rugamas
En el afán de opinar de la Selección Nacional, todos parecen tener la razón. Y todos dan las razones y los responsables de las recientes derrotas, pero sobre todo la de Guatemala: que los jugadores subestimaron al rival, que la culpa es de los dirigentes, que les faltaba entrenamiento… y, sobre todo, que el técnico no sirve.
¿Sirve José Luis Rugamas para técnico de la Selecta? Imposible saberlo en dos partidos… Sin embargo, a pesar de que aquí se critica a muchos directivos porque no apuestan al largo plazo, el aficionado común tampoco lo hace. Dos partidos, dos derrotas… No sirve, que venga otro.
Si fuera por la impresión que dejaron en los dos primeros partidos, Carlos De los Cobos hubiera tenido que ser despedido de inmediato. Porque en esos dos primeros juegos no se veía nada ni presumía que de ese equipo podría salir uno que se clasificara al hexagonal.
En fin, así como decíamos la semana pasada que la gente siempre busca culpables por cada derrota y la de Estados Unidos se la endilgaron a Marvin González, ésta le correspondió a Rugamas. Es casi unánime, todos quieren que se vaya. Sí, incluso aquellos que hasta hace unos días decían que era el candidato ideal porque conocía el trabajo de Carlos De los Cobos.
Algo es seguro. No se puede criticar a Rugamas y elogiar a De los Cobos, ya que Rugamas presentó en ambos juegos el mismo dispositivo táctico que utilizaba el mexicano y también casi los mismos jugadores. Además, no tuvo tiempo para trabajar. Simplemente reunió a los muchachos y a jugar… No es excusa, porque Guatemala tenía más tiempo de inactividad y menos días de trabajo. Pero el que pretendía que el equipo fuera una maquinita estaba equivocado.
Puede ser cierto que a Rugamas se lo veía asustado. Puede ser. No es para menos, era su primer partido como entrenador. Para eso son los amistosos. No sólo aprenden los jugadores. También los técnicos. Además, hasta el propio De los Cobos lo dijo: aprendió mucho siendo el técnico de la Selecta.
Otra de las razones por las que se criticó a Rugamas fue porque llamó a Edgar Álvarez y no lo hizo jugar. No me parece una aberración. Primero porque el hermano de Arturo Álvarez no juega profesionalmente y no se sabía en qué nivel estaba, tanto física como futbolísticamente. Además, un entrenador no necesariamente tiene que poner a un jugador en un partido para evaluarlo. Para eso también están las prácticas, los entrenamientos. Y en ese sentido, nadie mejor que el técnico para saber quién está para jugar los 90 minutos, quién sólo 30 y quién tendrá que esperar una oportunidad cuando el partido requiera de un futbolista de esas características. No es cuestión de poner a alguien porque sí.
Tampoco coincido en que tendría que haber puesto ante Guatemala a Odir Flores de titular, como le reclamaron muchos. Si lo hacía, le habrían recriminado por dejar afuera a Christian Castillo, Julio Martínez, Cheyo o quien fuera que hubiera tenido que sacrificar para que entre el jugador de Metapán.
Tras esta defensa, alguien podría decir que estoy conforme sobre cómo jugó la Selecta en los dos juegos. No, para nada. Jugó horrible. Ante Estados Unidos mereció perder por goleada, pero casi saca un empate. Fue patético el primer tiempo y parte del segundo contra Guatemala, y se perdió bien.
Sin embargo, me llama la atención que ya estén pidiendo la cabeza de Rugamas. Dos partidos no es medida para evaluar a nadie. Si hasta Wil Salgado, el más impaciente de todos los dirigentes salvadoreños, se toma más tiempo que dos partidos antes de despedir un entrenador.
Otro dato: de los últimos 10 partidos disputados, la Selecta perdió 9. En el medio está únicamente la victoria sobre Costa Rica por las Eliminatorias. Hay que decir que de esos juegos, sólo dos los dirigió Rugamas.



