No sea chambros@
Ayer lunes me invitaron los cipotes de ‘Hola El Salvador’ de canal 12 a un segmento de su programa, para hablar del tema de las malas lenguas en el trabajo.
En corto tiempo tocamos varios puntos de manera clara y concisa sobre la forma tan rápida como una persona puede destruir una integridad, reputación y hasta una familia completa.
Estoy segura que todos hemos sido objetos de chambres, de todo tipo; pero para no tirar la primera piedra, hay que aceptar que también hemos contribuido a este mal eterno.
También estaba de invitado Roberto, de Radio Femenina y Doña Carolina, una consultora empresarial experta en temas relacionados. Todos concluimos en que la falta de objetivos propios, de un verdadero oficio en tu vida que te haga sentir realizado y estable, la educación y tipo de costumbres que te inculcan de pequeño y tu propia visión del mundo, es de donde inicia este ‘deporte nacional’ de andar chismorreando.
No darle importancia al aspecto cultural sería un error, si se dan cuenta en otros países cuando alguien se acerca a otra persona y dice -‘sabés qué…?’…Se siente la actitud de chambre, se perciben los cambios de voz y de mirada. En ese momento el otro responde -‘ no me interesa’; y ahí murió el susodicho chambre. Perfecto.
De hecho, desenterrando mi bandeja de entrada, encontré un correo electrónico que habla del ‘triple filtro’ ante un chambre:
El primer filtro es la verdad: ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
Ahora el filtro de la bondad: ¿Es algo bueno lo que vas a decirme?
Aquí se razona si lo que me vana decir es malo, y encima quizás no sea cierto…Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro: el filtro de
La utilidad: ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme ?
Entonces si no es cierto, ni bueno, e incluso no me es útil, ¿para qué querría yo saberlo?!!!
Hasta ahí todo en orden; pero el siguiente punto es cuando entre todos nos vimos las caras de ‘y entonces?’…¿Qué pasa cuando en realidad querés hacer un mal y nada te detiene?
Mi comentario fue primero tratar de razonar el porqué las mujeres siempre nos despedazamos entre nosotras y los hombres siempre se ayudan entre sí.
Voy a poner un ejemplo cursi y bobo; pero verídico: cuando una mujer deja a su novio por otro, la culpable es ella por ‘coscolina’, no?. La saben culpable tanto el dejado, como sus amigos, su familia, etc.
Ahora, cuando un hombre deja a su novia por otra, la culpa es de…’la otra que me lo quitó!’…¿Por qué?.
Lo triste del ejemplo es que tampoco somos leales las mujeres en el ámbito laboral. Si alguien ganó mi puesto es porque a saber con el jefe…De seguro le dijo que yo…No se quién habló mal de mi…La viste cómo andaba vestida…No se qué se cree esa…
Por el contrario los hombres no solo se cuidan las espaldas en cada paso, también cuando uno mejora, le echa palanca a su chero y recomienda a 5 más.
Segundo, no existe un marco de ley competente para perseguir delitos de difamación y terrorismo psicológico, ni personal capacitado para investigar y juzgar.
No lleguemos a las extorsiones de maras, no vayamos tan lejos, he sabido de casos de fotomontajes, fotografías tipo paparazzi, gente que sigue a gente y tortura con correos describiéndole su día. Cadenitas de chambres y desprestigio, que sumado al mal uso de las tecnologías modernas, es algo imparable e impune.
A muchos colegas les hablan para decirles que los vieron en x lugar con x persona, cuando en realidad no eran ellos. La percepción de la gente hace suponer que tiene derecho de saber, a veces con buena intención; pero el daño que se hace con una simple duda, puede ser irreparable.
Tercero, eso me llevó a un gran dilema –irresuelto- sobre los programas de chambres y paparazzi extremos: ¿es lo mismo, e igual de importante, dar a conocer un nuevo disco de un artista, que su adicción a las drogas?, ¿un premio recibido, que su depresión post parto?, ¿quiero ver su cuerpo en traje de baño o su reciente operación ?. Si cada vez existen más de éstos programas, es porque la gente los consume más, no?.
Y sin irnos a Hollywood, ¿Porque yo me siento mal, me alegrará saber que mi vecina esta peor?.







