Nacionales

El silencio de un prófugo

“En el momento que sea requerido, me presentaré para dar la cara, (…) quienes me conocen lo saben, soy inocente.”, este fue uno de los últimos tuits de Norman Quijano, ese mensaje fue publicado el 1 de mayo, el mismo día que la Fiscalía lo acusó de agrupaciones ilícitas y fraude electoral porque se habría reunido con pandilleros de cara a las presidenciales del 2014 en las que el arenero era candidato.

Quijano no llegó a la audiencia inicial en el tribunal 7° de Paz, su presencia en Honduras dijo que se debía “a asuntos familiares” pero fue su propio abogado el que dio una versión que para muchos es ridícula y poco fundamentada: Lisandro Quintanilla dijo que Quijano estaba en ese país para vacunarse contra el COVID19.

La versión del abogado hace aguas por todas partes: Honduras no tiene suficientes vacunas y El Salvador tiene un programa de vacunación masiva que ya llegó a 2 millones de personas; la versión del defensor de Quijano se cae a pedazos.

El expresidente de la Asamblea Legislativa es señalado de reunirse con cabecillas de pandillas previo a la elección presidencial de 2014, de ofrecerles múltiples beneficios e incluso de pedirles disculpas por los spots de campaña que publicaba en aquél entonces.

En contra del exdiputado de ARENA pesa una orden de captura, mientras que la INTERPOL ya analiza la solicitud para localizarlo y entregarlo a las autoridades salvadoreñas.

Mientras tanto, el ahora prófugo de la justicia, guarda silencio; el silencio de un prófugo.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba