Magdalena.
La que tiene ese don de amar por amar
La que se ha jugado la piel contra la R mayúscula de reputación
La que ha sido fiel al paso del sentir
La que cosecha en los silencios las desgracias más amargas
La que antepone absolutamente todo por sus convicciones tercas
La que seduce espinas para acostarse en rosas
La que olfatea el potencial de caricias al verte
La que miente con el corazón lleno para evitar verte sufrir
La que se conoce tan bien
¡Pero tan bien!
Que te señala la ruta para descargar la represa
La que sin tener una luna de queso cottage suspira al palpitar de las estrellas
La que peca de no ser cursi porque el mundo requiere mujeres con pantalones
La que posee el secreto del compás de los cuerpos
La rítmica
La que no nació para paño de lagrimas
Ni para chef
Ni para muñeca
La que se atreve al morderse el labio a ir a nuestro encuentro
La que te muestra que ni sos salvación
Ni sos tormento
Tan solo un humano
La que ríe con los dedos de los pies
La que si quiere algo lo toma
La que soporta la realidad sin hadas madrinas
ni calabazas hechas carruajes
La que puede adoptar un ratón por mascota
La que suda libertad cuando te ama
La débil más fuerte del mundo
La que te muestra que el amor es cosa de empeño
La que se acuesta esperando haberte convertido en algo mejor para el día de mañana.

