Luciérnagas
Luciérnagas de Rufina Amaya
Manchando la noche con pincelazos luminosos
Sin espacios para definir presencia
Intentando dibujar el tiempo con lo que fue
Redireccionando la energía toda
El ser todo
El sentir común en un relucir pálido delgado y frágil
De aquellas luces que se apagaron por la descomunal cobardía desquiciada
¡Cobardía uniformada de odio!
¡Cobardía de la infame!
¡Cobardía abominable!
Ellos (los muertos) son testimonio de fe de la bestialidad de quienes dieron la orden
Matar
Matar
Matar
Las luciérnagas dejaron de vibrar sus voces pequeñitas… (entre gemidos)
¡Morían niños!
¡Niños desgarrados!
¡Niños siendo estampa de muerte!
(gritos de niños)
Desde el odio más sincero quisiera creer que esos más de 4000 cobardes
No son analfabetas para que lean estas líneas
Quisiera creerlos presos de sus propias pesadillas
Quisiera saberlos derrotados por la vida
Quisiera exponerlos con rostro y apellido para que nadie olvide nunca la
cobardía más grande de un cobarde… Matar niños
Matar
Matar
Matar
¿Y que decir del desquiciado Monterrosa?… Todo un Cerbero
Eso fuiste y seguirás siendo Cerbero
¡Las luciérnagas existieron con su paso efímero!…
Pero se quedaran en la historia mundial de récords Guiness como:
El acto más cobarde infligido a civiles.


Fue un hecho abominable, debemos recuperar nuestra memoria histórica y sobre todo compartirla con nuestros hijos e hijas. Solo así podremos evitar que esos hechos vuelvan a suceder.
Definitivamente no hay un hecho mas cobarde que matar niños/as no hay accion mas abominable llena de oscuridad y maldad de la mas negra y profundo que la accion de hacerle daño a una criatura.-