Parte de un sueño…

Foto cortesía de Diana Vargas

Me encanta este país y su gente, sobre todo los salvadoreños que cada día, a pesar de sus enormes dificultades económicas, de problemas para transportarse, de la terrible inseguridad que ronda sus vidas, buscan un mejor futuro. Tuve la hermosa oportunidad de compartir, por 20 sábados, con un grupo de jóvenes que son de esos salvadoreños que tocan el corazón.

El fin de semana pasado finalicé las clases de Comunicación Organizacional con nueve estudiantes de las “Escuelas Especializadas para Jóvenes Destacados” de la Universidad Dr. José Matías Delgado. Un proyecto parte de la proyección social de este centro de estudios.

La experiencia fue de un gran impacto para mí, porque encontré jóvenes inteligentes, capaces, decididos, que a pesar de las dificultades que enfrentan, están decididos a seguir adelante, a triunfar, tienen deseos, ilusiones, sueños, metas y los pies bien puestos sobre la tierra.

Estos nueve hombres y mujeres salvadoreños me hicieron recuperar la esperanza de que este país aún puede ser rescatado de la violencia, de la corrupción, de la apatía y la irresponsabilidad. Por ellos y con ellos me convencí que El Salvador aún tiene solución. Porque estos jóvenes no han tenido muchas ventajas, porque lo que tienen lo han conseguido con grandes sacrificios de sus padres, familiares y sobre todo de ellos mismos, que se comprometieron y comprendieron que la educación es clave para mejorar sus vidas y las de sus entornos familiares y sociales.

Agradezco a quienes me tomaron en cuenta para este maravilloso proyecto, porque al hacerlo no imaginaron el inmenso regalo que me estaban dando. Este no es un trabajo más, es un espacio en donde me he sentido parte de un sueño: Construir un mejor país.

 

 

Y si de verdad la vida se nos fuera…

Buenos Aires. Imagen tomada de travelblog

Con tanto adivino diciéndonos que la vida en la tierra está a punto de terminar, me detuve a pensar en ello unos momentos y mi conclusión fue que no me desagradaría para nada la posibilidad de que el mundo se acabara pronto. Vivimos en medio de tanta injusticia, corrupción, violencia y superficialidad, que acabar de un solo tajo con todo esto no me parece tan mala idea.

No nos gusta contemplar, mucho menos hablar, de la posibilidad de morir. Le tenemos pavor a lo único seguro en esta vida.

Personalmente creo que los seres humanos mostramos nuestro lado más luminoso cuando nos enfrentamos a grandes dilemas. Una enfermedad, desafíos profesionales y por supuesto la pérdida de un ser querido o la posibilidad de nuestra propia muerte.

Este es un tema complejo porque hemos aprendido a temerle desde que nacemos. Porque nos aferramos a cosas o personas y la sola idea de perderlas nos aterra. Porque la muerte nos enfrenta con eso que llaman “rendir cuentas”. También porque no practicamos casi nunca el desapego. Y porque la muerte no sólo se refiere a morir físicamente, sino emocionalmente. Además, está asociada con el cierre o ruptura de ciclos importantes en la vida. En fin, son muchos los asuntos relacionados con ella.

Pero no quiero ponerme seria. Quiero nada más aprovechar el asunto para pensar en aquellas tres cosas que desearía hacer antes de morirme. Y se las comparto a continuación:

  1. Darme un tiempo sabático. Es decir una “licencia” en donde no tenga que trabajar, sino sólo disfrutar y hacer únicamente las cosas que me apasionan. Qué haría en ese tiempo: dormir mucho, tomar buen café, leer muchos libros, conocer nuevos lugares, mis favoritos: Buenos Aires y Machu Picchu. Y a pesar que no cocino hay por ahí un interés oculto por hacerlo.
  2.  Escribir un libro. Esto es cliché, pero no importa. Me encantaría escribir sobre dos cosas. Una historia de sobrevivencia que conozco muy a fondo y sobre la vida, es decir mi perspectiva acerca de ella.
  3. Vivir en el mar o en un pueblo. La verdad que me encanta El Salvador. Tiene paisajes y cosas hermosas que disfrutar. La playa está tan cerca de la ciudad que es fácil vivir en esa zona. Por otro lado, los pueblos en esta nuestra tierra, son mágicos. Su gente, su naturaleza exuberante, sus comidas…

Espero que el tiempo juegue a mi favor y me permita cumplirlos todos. Y tú…cuáles serían los tuyos?

 

 

Pequeña reflexión…

Innovasocial.com

Las redes sociales son maravillosas, nos mantienen informados y compartiendo lo que sucede en diferentes ámbitos. Para mi gusto nos permite estar “demasiado” conectados. Nos hemos acostumbrado a “anunciar” hasta el último detalle de nuestras vidas. Desde la opción “tiene una relación con…” hasta “relación: es complicado” que nos ofrece Facebook, comentamos acerca de infinidad de asuntos y temas.

A diario nos encontramos con noticias y metidas de pata o confesiones atrevidas de amigos, conocidos, familiares, artistas, políticos y compañeros de trabajo. La discreción no es una característica de estos medios.

Sin duda que con todo este intercambio de “información” lo menos que hacemos en las redes sociales, es aburrirnos. Y, sin darnos cuenta, estamos afinando diariamente la percepción que otros se forman acerca de nosotros a través de lo que compartimos en estos “nuevos” medios.

Pero independientemente de lo que piensen los demás, debemos tener una mínima idea de cómo queremos que nos vean en redes sociales. Y esto no aplica únicamente a empresas, los individuos deberíamos detenernos aunque sea un momento a pensar en esto también.

En esta era conectada, ya no podemos separar nuestros roles. Es decir que lo que hacemos, decimos y mostramos, habla sobre lo que en realidad somos como personas, profesionales, amigos o compañeros de trabajo.

Los invito a que escriban algunas líneas en donde establezcan hasta donde quieren llevar su participación en redes sociales. Y algunas preguntas útiles podrían ser: ¿Me interesa publicar mi vida personal?, ¿con quiénes realmente debería compartir esas situaciones íntimas de mi vida?, ¿Les interesa sinceramente lo que me sucede a esas personas que tengo en mi lista de “amigos” en FB?, Si para alguno de ustedes es importante compartir esos asuntos personales no ¿debería revisar y limpiar la lista de amigos?, ¿Ayuda al perfil profesional que quiero construir las cosas que comparto en redes sociales?, ¿Para qué participo en redes sociales, para comunicarme con amigos y familia, para encontrar empleo, para compartir temas de interés?

Estas son sólo algunas ideas, pero hay infinidad de asuntos que deberíamos revisar…es un ejercicio que bien vale la pena intentar.

 

 

Erase una vez…

allposters.es

Una niña con un hermoso sueño de encontrar un príncipe y ser felices juntos todos los días de su vida. Pero una mañana despertó y descubrió que el sueño y el príncipe no existían más. Y en su lugar apareció una luminosa joya que se convirtió en su refugio.

La cuidó como un tesoro por años y esta a cambio le ofreció protección, haciéndola sentir que no tendría que preocuparse por el futuro si permanecía a su lado siempre.

El tiempo corrió, la niña creció fuerte y tenía deseos de volar y conocer. Pero aquella joya, que antes le ofrecía tanta seguridad ahora se había convertido en una especie de grillete, que la obligaba a dejar de lado todos sus sueños. Creía que tenía que cuidarla y volar, dejándola atrás, no era algo que pudiera permitirse.

Durante años disfrutó caminando a través de un bosque de árboles de bambú, recibiendo energía de la naturaleza y del sol. Pero tenía dudas, es como si existieran dos voces dentro de ella. Una, que le exigía ser responsable y cuidar de su tesoro todo el tiempo y otra, que reclamaba buscar otros horizontes.

Un día, de tanto pensar y conversar con ángeles que la acompañaban por el bosque, comprendió que ese objeto la mantenía atada a una tradición que le indicaba continuar por el camino andado. Sin embargo, en el fondo de su corazón, sabía que lo más importante era confiar y atreverse a tomar sus propias decisiones.

En medio de esos árboles y en silencio llegó el momento en el que, desde dentro de ella, surgieron todas las respuestas y las palabras fueron: atrévete a dar un paso adelante, confía en que la decisión es tuya y será lo correcto para ti, este día es el momento preciso para dejar ir lo que ya no te sirve.

Y así inició un viaje corto de desprendimiento. Una vez tomada la decisión, la rueda de la vida giró fuertemente y lo que tenía que suceder para desprenderse de la duda, la incertidumbre y las costumbres paralizantes, se materializó. Nadie lo avaló, porque nadie lo supo, pero su corazón y su ser entero experimentaron seguridad y sobre todo libertad. Fue así como comprendió que había tomado la mejor decisión.

Y al final de este viaje, que también era el inicio de una nueva aventura, ella susurró…  La libertad no se posee, sólo se siente… y a partir de ese día y lentamente sus sueños empezaron a cumplirse…

Confianza para avanzar

 

De: Infosurhoy.com

La confianza es un elemento clave para cualquier relación personal o profesional. Igual aplica para generar un estado anímico positivo en una sociedad. Sólo un país en donde existe confianza entre los diferentes “actores” (comunidades, sociedad civil, individuos, organizaciones, entre otros) se produce el desarrollo.

En El Salvador, estamos pasando por un momento de estancamiento. No hablo en términos económicos, sino como ciudadana que percibe una paralización en el ánimo de las personas.

Esta semana, escuche a dos ex presidentes latinoamericanos. De Colombia Álvaro Uribe, que visitó el país para hablar sobre las experiencias de su gobierno en el área de seguridad; y el brasileño Lula Da Silva, que sostuvo una reunión con empresarios en FUSADES.

Dos grandes líderes. Uribe, diplomático y todo un caballero al expresar sus ideas. Lula, agradable, lleno de energía y sumamente directo. Sin miedo a poner el dedo en la llaga cuando habla. Ambos, dijeron infinidad de cosas interesantes. En lo personal rescato una palabra: Confianza.

Uribe explicó como diversos sectores de su país lo apoyaron para que implementara un impuesto a los grandes capitales, que sería destinado para atender temas de seguridad. Uno de los elementos más importantes para conseguir este apoyo, fue la confianza que su gobierno logró generar.

¿Cómo? Uribe ofreció pautas claras:

  1. Contar con un proyecto concreto. Qué queremos hacer y cómo vamos a lograrlo.
  2. El equipo humano adecuado para llevarlo a cabo.
  3. Incentivos para aquellos que se verán más afectados
  4. Muestras concretas que los fondos asignados están siendo bien utilizados
  5. Resultados pequeños en cada paso.

Lula, por su parte también envió un fuerte mensaje para generar confianza. ¿Cómo? Escuchando, pero haciéndolo sinceramente y con un interés genuino para resolver los problemas.

Sin duda, que uno escucha a estos personajes y lo primero que piensa es que los políticos deberían estar aquí poniendo atención. Sin embargo, lo dicho por ellos es aplicable a cualquier ámbito. Nuestro país necesita que le generemos confianza. El presidente debe trabajar en ello, los empresarios también. Pero los individuos tenemos nuestra cuota de responsabilidad en el éxito o fracaso de nuestra nación.

En conclusión, Uribe y Lula nos invitaron como país a participar en la construcción de la nación que queremos. Generando confianza y proyectos, pequeños o grandes, pero concretos, realizables y participativos.

 

El esfuerzo rinde frutos

 

...

Inspiración y confianza son dos palabras que siento profundamente luego de haber escuchado, hace un par de semanas, a la Magistrada de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Sonia María Sotomayor y luego de haber leído una nota escrita por el joven salvadoreño Emerson Ayala acerca de la jueza.

Ella, sin duda una figura de orgullo latino por su impecable trayectoria como persona y profesional, ejemplo de esfuerzo y compromiso que la llevo de ser una niña criada en un hogar sencillo y con pocas oportunidades a ser ahora la primera hispana en pertenecer a la Corte Suprema de los Estados Unidos.

El, un joven salvadoreño, originario de Ciudad Arce, que estudio en el sistema público de educación en nuestro país y que ahora goza de una beca otorgada por la Fundación Walton y se encuentra estudiando en la Universidad John Brown en Arkansas. Emerson escribió un documento acerca de la Magistrada Sotomayor para su clase de Comunicación Legal.

Acerca de Sonia Sotomayor, Emerson expresa “Ella no es únicamente la tercera mujer en la historia de los Estados Unidos en ocupar ese cargo, sino también la primera persona hispana. Que increíble momento, fue para todos nosotros que creemos en el cumplimiento de los sueños, aquellos de nosotros que creemos que cuando una persona trabaja duro, no importa su origen étnico o su género,  dará sus frutos algún día”

Del encuentro con la Jueza Sotomayor quiero destacar su naturalidad, humanidad y belleza en todo el sentido de la palabra. Una mujer fuerte, pero tan dulce a la vez. Algunas ideas que nos compartió:

“Es bueno saber que podemos ser mujeres y líderes a la vez”

“Decidí de pequeña que quería estudiar y que la gente supiera que yo era inteligente”

“Mis amigas me enseñaron a ser mujer y a sentirme bien, segura y fuerte”

“El mundo no va a cambiar. Para destacar, las mujeres tenemos que trabajar el doble. 14 horas en el trabajo y 14 horas en la casa”

También nos compartió tres claves:

1. El trabajo fuerte no es un problema es una realidad

2. Siempre hay otras mujeres adelante que nos abren las puertas. Somos madres y aconsejamos a nuestras hijas, pero nos olvidamos de aconsejar a las mujeres que trabajan con nosotras.

3. He admirado a los hombres con los que he trabajado y me han enseñado a que uno debe apoyar a la gente más joven que está con nosotros. Siempre escojo a las mujeres más brillantes para trabajar conmigo. Las ayudo y ellas me ayudan a brillar.

La jueza Sotomayor también nos hablo acerca de ese equilibrio que las mujeres debemos buscar entre desarrollarnos como profesionales y como madres de familia y esposas. Que debemos enseñar a nuestros hijos con nuestro ejemplo el valor de ser mejores, de esforzarnos y conseguir nuestros sueños porque solo siendo mujeres realizadas seremos buenas madres.

Sotomayor y Emerson nos dieron, ambos, mensajes de vida para tener siempre muy cerquita del corazón y para recordarnos que nada es fácil en la vida, pero que el esfuerzo constante siempre rinde sus frutos.

Las ventajas del silencio…

De: reflexionesdeunaestudiantebudista.blogspot.com

Hoy es uno de esos días en los que no tengo nada que decir. Me desconecté tanto en las vacaciones que me ha costado mucho que la maquinita de mi cerebro arranque. Estoy en proceso continuo de ideas e información. Siento esa ebullición dentro de mí.

Al regresar esta semana y enfrentarme a las noticias, no pude más que impresionarme de la cantidad de malas noticias que hay en el mundo. Tanto así que no quiero ni mencionarlas.

Y a veces me pregunto si no será mejor vivir en silencio. Y con esto me refiero a no vivir en la constante corriente informativa a la que nos vemos expuestos en estos tiempos de absoluta información.

¿La verdad? No tengo ni una tan sola respuesta. Pero quiero aprovechar para dejarles algunas ventajas que encuentro en el silencio:

-        Disfruto la vida así como llega, sin expectativas.

-        No tener expectativas me permite vivir sin ansiedades

-        En el silencio, señalan los grandes filósofos, se escucha la voz de Dios. Es cierto. El viento sopla, las hojas bailan, las aves cantan en infinidad de maneras…

-        La observación es otra ventaja. Cuando uno logra callar el parloteo mental, se vuelve muy perceptivo y observador. Se ven señales en todas partes. Entre las personas, pero también en lo que nos rodea.

-        Se desarrolla una gran capacidad de concentración. El silencio me permite concentrarme y ser más eficiente, hay tiempo para todo y hasta pareciera que este se detiene.

Quizás piensen que estoy loca, yo a veces lo creo. Pero en este momento la única certeza que tengo es que disfruto el Silencio!

De: silenciointerior.net

Los hijos…

 

Khalil Gibran wikipedia

En vacaciones una de mis actividades favoritas es la lectura, con tranquilidad y con el tiempo a mi favor leo de todo. Esta semana me atrapo “El Profeta” de Khalil Gibran, un escritor libanés que vivió en Nueva York a principios del siglo XX. El Profeta es un pequeño libro en el que habla sobre el amor, el trabajo, la familia, el matrimonio y los hijos entre otros temas.

El texto que les comparto, es lo que Gibran pensaba acerca de los hijos. Lo leí y me pareció hermoso, sencillo y sabio. Infinidad de veces vemos las historias de niños, jóvenes o adultos en donde sus padres viven a través de ellos, cortándoles las alas de su propio desarrollo, o simplemente queriendo controlarlos aún cuando estos sean adultos.

La vida sería más sencilla si aprendiéramos a ser más libres y dejáramos de ver a las personas a través de nuestras creencias, y lo hiciéramos respetando la esencia de cada individuo, aún cuando estos sean “nuestros” hijos sobre los cuales, generalmente, se pretende tener tanto control.

“Sus hijos no les pertenecen. Son los hijos y las hijas de la vida, ansiosa por perpetuarse. Vienen a través de ustedes, pero no vienen de ustedes. Y aunque están a su lado, no les son propios.

Pueden brindarles su amor, pero no sus pensamientos. Porque ellos poseen los propios.

Pueden abrigar sus cuerpos, pero no sus almas. Porque sus almas viven en la casa del porvenir, que está cerrada para ustedes, incluso para sus sueños.

Pueden esforzarse por parecerse a ellos, pero no intenten hacerlos semejantes a ustedes. Porque la vida no se detiene ni se distrae con el ayer. Ustedes son el arco desde el que, como flechas vivientes, sus hijos son impulsados hacia lo lejos.

El arquero es quien ve el blanco en la senda del infinito y los doblega con su poder para que su flecha vaya veloz y lejana. Permitan, con alegría, que la mano del arquero los doblegue. Porque, así como él ama la flecha que vuela, ama también la estabilidad del arco y su constancia”. Khalil Gibran, 1883-1931.

Más allá de la política

karllorenessays.com

La sociedad salvadoreña es extremadamente polarizada. Y no es exageración. Aquí la primera característica con la que te definen es si “perteneces” a las izquierdas o a las derechas. Y si se te ocurre pensar diferente a como lo hace tu grupo familiar, laboral o de amigos, automáticamente se te etiqueta de “algo” que generalmente es “izquierda” o “derecha”. Triste y limitante clasificación.

A los salvadoreños nos encanta hablar de política. Creemos que entendemos todo y que tenemos la solución para resolver el problema “de moda” del país. Somos muy dados a la crítica y nos encanta la cultura del parloteo. Y cuándo se nos pregunta ¿Qué harías tú para resolver un problema? generalmente no tenemos una respuesta adecuada ni pensada.

Pero hoy no quiero escribir de política. Sólo busco describir una característica muy común en un buen porcentaje de los salvadoreños. Que además nos tiene distraídos de otros asuntos relevantes que suceden en nuestra sociedad. Creo que necesitamos desarrollar esto que se conoce como “pensamiento lateral”, que es algo así como estar fuera del patrón de pensamiento habitual, y darnos cuenta que existen otros temas tan o más relevantes que la política y que hay formas a través de las cuales los individuos podemos incidir y obtener mejoras y cambios en esta sociedad.

En ese sentido, quiero recomendarles tres artículos escritos por mentes brillantes que ponen luz con su pluma en tópicos tan variados como participación ciudadana, educación y las maras en el país.

David Escobar Galindo, en “Administrar la impaciencia y organizar el cambio”, nos dice: “Hay que reconocer de entrada, sin tapujos ni dedicatorias ideologizadas de ninguna índole, que en nuestro país el poder siempre ha sido mal ejercido” o “la impaciencia que no se administra genera inevitablemente más angustia y más frustración. Por mucho que los problemas nos agobien, si desde la energía ciudadana no se generan las presiones ordenadoras nada va a cambiar”.

Jacinta Escudos, en “En busca de la creatividad” hace un llamado a educar a nuestros niños desde la libertad y la creatividad y no desde la memorización de conceptos desfasados y escribe: “a medida que los niños son sometidos a los procesos educativos, que en general le exigen aceptar a ciegas lo que el maestro dice como la verdad absoluta, el cerebro va modificándose de manera que el motor de la creatividad va apagándose para crear adultos sumisos, de pensamiento lineal…” o “El simple hecho de evitar que el alumno sea un receptor pasivo y se convierta en un participante activo de la clase permite que el cerebro desarrolle capacidades que de otra manera se mirarían atrofiadas: se incrementa la asociación de ideas, la plasticidad y la capacidad de aprendizaje…”

Y de El Faro el reportaje de Roberto Valencia: “Yo Violada”. Duro, pero todos los salvadoreños deberíamos leerlo y no olvidarlo, porque sólo comprendiendo a fondo la realidad que viven millones de salvadoreños nos volveremos más compasivos y nos daremos cuenta que esas etiquetas, que nos mantienen tan divididos, no ayudan en nada a evitar el desangramiento de nuestra gente.

No estoy de acuerdo y quiero expresarlo

Los antiguos estudiantes reciben a los nuevos

El sábado pasado participé en la inauguración del nuevo ciclo de las Escuelas Especializadas en Letras y Emprendimientos para jóvenes destacados de la Universidad Doctor José Matías Delgado. Quede impresionada y lloré de la emoción de ver a jóvenes de entre 13 y 15 años, de diversos poblados de nuestro país, avanzar confiados en que pueden hacer un cambio para ellos, sus comunidades y para el país. En estas escuelas son motivados a debatir, a pensar, a no estar de acuerdo y a expresarlo.

Roxana, una de las más avanzadas estudiantes, se dirigió con gran seguridad a los 103 nuevos estudiantes y les dijo convencida: “No permitan que nadie los haga sentir inferiores nunca. Todo lo podemos hacer. Esta experiencia (la de las escuelas) me cambió la vida, ahora soy una líder en mi comunidad”.

Pero, ¿por qué son tan especiales estos jóvenes? todos provienen de ciudades o poblados del interior del país, son estudiantes sobresalientes en las escuelas que asisten y sus padres están comprometidos en su desarrollo por lo que hacen grandes esfuerzos para traerlos al Campus de la Matías cada sábado, durante 36 sábados cada año. El compromiso es que todos vivan esta experiencia por cinco años completos antes de iniciar su educación superior.

Según la Directora de Proyección Social y Programas Especiales de la UDJMD, Sandra de Barraza, la misión de las Escuelas Especializadas es “Mejorar el rendimiento académico de los niños y niñas matriculados en el sistema público de educación, creando experiencias educativas que estimulen su visión y proyecto de vida y su desempeño en los distintos ámbitos de su desarrollo”.

Estoy emocionada porque voy a ser parte de este proyecto como instructora de una de las materias. Es un gran reto y un gran compromiso, pero sobre todo estoy segura que será un gran aprendizaje para mi vida, porque estos jóvenes son invitados a debatir, a pensar a cuestionar y las Escuelas promueven el respeto a las opiniones y las diferencias, así como la búsqueda de la verdad.

La Coordinadora General de las Escuelas Especializadas en Letras y Emprendimientos, Ethelia Montenegro, señala que “Aquí no está prohibido pensar, se invita a pensar, no es prohibido moverse… aquí no tengo que estar de acuerdo con todo lo que dice el instructor, yo puedo y debo dar mis mejores ideas…” una gran diferencia en la dinámica educativa que por años hemos recibido los salvadoreños.