¡QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE! (¿POR QUE? ¿POR QUE? ¿POR QUE?)

Puesiesque estaba el otro día trabajando en un canal local de Los Ángeles donde los fines de semana presento el segmento de deportes durante el noticiero. El principal problema que tenemos a la hora de armar el segmento es la cuestión del tiempo: Siempre hay mucho deporte que mostrar los fines de semana y el tiempo asignado es muy poco. Una de las primeras lecciones que hay que aprender en este mundillo es a administrar los minutos otorgados como se administra una cantimplora de agua en el desierto del Sahara.

El proceso de creación del segmento deportivo es usualmente tan sencillo como agradable: se da orden de prelación a las notas del día y lastimosamente algunas notas no pasan al aire para darle entrada a las de mayor interés general. A manera de ejemplo: de maduro se cae que en un segmento deportivo angelino, un partido América-Guadalajara es más importante que- digamos- Independiente-Racing. Y si hay que escoger entre esas dos notas, ganará el primer partido mencionado. Muchas veces las decisiones entre un servidor y la producción son consensuadas y relativamente fáciles de tomar. Los años de trabajar juntos y la amistad personal hacen gozoso el proceso creativo. Menos el otro día. Y eso les quiero contar.

Con la “novedad” del sábado pasado que teníamos muchas notas deportivas que ajustar a un tiempo ridículamente corto (“Novedad” entre comillas porque es nuestro pan de cada día). El productor, cuyo nombre no revelaré aquí (pero que llamaremos por el seudónimo Javier R.) decidió que el segmento debía incluir una nota sobre el multitudinario entreno del Real Madrid en el Santiago Bernabeu previo al partido de ida de la Supercopa de España, y que dicha nota iba en detrimento de los goles del derbi capitalino salvadoreño Marte vs. Alianza.

Siendo salvadoreño de pura cepa, y viendo que un partido de semejante trascendencia era de sumo interés para la comunidad salvadoreña en el Sur de California, decidí querellar con Javier R. Le expliqué que a mi criterio a nuestra audiencia le interesaba más ver los goles de un partido “por los puntos” que la previa de un partido de pretemporada, por más que se tratara del Real Madrid y el Barcelona. La discusión fue tan larga como acalorada. Javier R. dio su punto de vista, contrario al mío, aduciendo la importancia mundial del cotejo español, yo velando por los intereses de la comunidad salvadoreña en esta ciudad.

Confieso que pensé que tenía la discusión ganada. Alegué mejor, fui apasionado, en fin, grité más y hasta perdí un poco las casillas. Javier R., sin embargo, tenía un as bajo la manga. Me mostró las imágenes del consabido derbi capitalino y me mostró los graderíos del Estadio Cuscatlán. Y me dijo: “¿Y cómo va a ser de vital interés para los salvadoreños de Los Ángeles un partido que ni siquiera es del interés de la gente que vive en El Salvador?” Fue un gancho al hígado. Cuan Muhammad Ali con George Foreman, Javier R. había permitido que yo le golpeara con toda la fuerza de mis alegatos hasta el cansancio, para darme un certero golpe de knockout, del cual era imposible recuperarse.

Y es que me fijé en la verdad de sus palabras, de cómo el Cuscatlán era el “Monumental”, pero un vacío monumental. El derbi  capitalino… protagonizado por el vigente campeón…jugado prácticamente en familia. Una vergüenza.

¿De quién es la culpa? ¿De la economía nacional que no permite que la fiel afición gaste en entradas para el partido de su amado equipo? ¿Es la culpa de las dirigencias de poner los precios a niveles inaccesibles para las grandes mayorías? ¿Qué pasa?

Se puede llegar a varias conclusiones, claro está. Uno puede concluir, por ejemplo, que el producto que ofrece la Liga Mayor de Fútbol es tan malo, que aunque los partidos no compitan con un Real Madrid-Barcelona el estadio no se va a llenar porque a la gente no le apetece pagar por ver un producto mediocre. O si seguimos la escuela del Profesor Israel, podemos concluir que, en rigor, El Salvador está tan intoxicado del fútbol español que el criollo pasa a un puesto secundario en las preferencias de la afición. Puede ser que- en efecto- la gente ande “jodida de pisto”. O que el sábado sea no de estadio sino que de playa, montaña, o de llevar a los hijos a las piñatas de los compañeritos del kínder. ¿Todas las anteriores? ¿Tal vez una teoría ecléctica? (Es que ese día me toca lavar la ropa y llevar a los niños a pasear para que mi esposa me dé permiso de ver al “Barçita” con mis cheros al día siguiente).

He roto mi silencio en este blog para pedir que alguien me explique. Como diría Jose Mourinho (y dale con el fútbol español…) ¿POR QUE? ¿POR QUE? ¿POR QUE?

Como corolario al cuento, debo narrarles que- a pesar del golpe letal asestado por el productor Javier R. (nombre ficticio, reitero)- el combate dialéctico terminó en un empate, ya que nos sobró tiempo y ambas notas- la que él proponía y los goles del Alianza (que sugerí yo)- entraron en el segmento. Y nos fuimos a cenar después del noticiero. Y siacabuche.

1 Comentario

  • carlos mundo dice:

    Parece mentira Roger, pero al leer este blog casi se me salen las lagrimas y esque es penoso el panorama que se ve en los estadios vacios.Honestamante el futbol profesional en nuestro pais ha bajado tanto de calidad que los aficionados al futbol, y me incluyo buscamos otras actividades en cada fin de semana. Me da gusto y me siento orgulloso de tener un compatriota que esta teniendo tanto exito en otro pais, y sobre todo que defienda sus origenes y su gente….

Deja un comentario

XHTML: Puede usar estos tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>