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Nació el 14 de mayo de 1967 en Balcarce, Argentina. Desde hace cinco años es editor del periódico El Diario de Hoy. Su especialidad son los deportes, el cine y los viajes. Cubrió los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y el Mundial de Alemania 2006. Ha viajado, por trabajo y por placer, a más de 60 países en el mundo.

31 Enero 2010

Los pro y los contra de la MLS

Archivado en: General — @ 20:14

Ya se puede hablar de invasión salvadoreña en la MLS. Con la contratación de Osael Romero por parte de Chivas USA, ya son cinco los cuscatlecos: los otros son Arturo Alvarez y Ramón Sánchez (San Jose), Julio Martínez (Chicago) y Christian Castillo (DC United). Se habla de que Alex Excobar, de Metapán, podría ir a FC Dallas.

Siempre he sostenido que la MLS es la liga más atípica del mundo. Se juega sólo seis meses al año y participan equipos de dos países (Estados Unidos y Canadá). Es el lugar ideal para que jugadores con nombre y ya entrados en años –Beckham, Matthaus, Stoichkov- vayan a jugar sus últimos años sin demasiadas presiones y poder retirarse felices. ¿Pero es el lugar ideal para los salvadoreños?

No, en absoluto. Cualquier otro lugar, desde México, Perú, Chile hasta Uruguay o Colombia –sin contar Brasil y Argentina- es mejor plaza si lo que se pretende es dar el salto a un equipo de Europa.

Eso sí, la MLS no es ideal, pero sí es un paso adelante para aquellos que vienen de jugar en la liga de El Salvador con todas sus precariedades. ¿Qué ofrece de bueno la MLS? Orden, organización y nunca se atrasan en los salarios. Ya eso es una diferencia abismal respecto a la liga local.

La MLS está diseñada a contramano de cualquier otra liga del mundo. Está pensada como lo son los deportes en Estados Unidos, igual que la del béisbol, la NBA o la NFL. No tiene que durar más de cinco o seis meses. A favor de los jugadores es que tienen mucho tiempo de vacaciones, aunque eso a veces resulta perjudicial. Ramón Sánchez, por ejemplo, lleva casi tres meses sin jugar un partido oficial. Y todavía quedan dos meses para que comience el campeonato de la MLS…

En Estados Unidos no importa el Mundial ni la Copa de Oro ni las Eliminatorias. Los partidos de la MLS se juegan al mismo tiempo. Será una de las pocas ligas que se esté disputando mientras se juegue el Mundial de Sudáfrica. Esa despreocupación por el resto hace que no pongan demasiados reparos a la hora de prestar un jugador para un partido internacional por más que no sea fecha FIFA.

Hay solo dos puntos en contra. Uno es que la competencia es mayor y ninguno de los jugadores tendrá la titularidad asegurada como la tenían en sus equipos en El Salvador. Eso puede ocasionar que a veces no jueguen muchos minutos, como le sucedió a Alfredo Pacheco en Red Bulls los últimos dos meses, por lo cual decidió regresar. Eso sí, ante más competencia, deberán esforzarse más.

El otro aspecto negativo es la escasa proyección internacional que tiene la MLS, sobre todo para los jugadores extranjeros. Los buenos jugadores de los Estados Unidos –Howard, Donovan, Dempsey, Altidore- siempre tendrán ofertas de salir afuera. Pero para los otros no hay. Piensen en dos salvadoreños que hicieron historia en la MLS como Mauricio Cienfuegos o Raúl Díaz Arce. A pesar de eso, nunca pudieron dar el salto a otras ligas. En Sudamérica y México hay equipos que pagan menos y no son tan ordenados, pero ofrecen más posibilidades de llegar a Europa.

Claro, la MLS tiene un plus increíble. Así como en otros países dudarían mucho en contratar a un jugador salvadoreño simplemente porque en las últimas dos décadas no apareció ningún jugador que haya hecho carrera más allá del Mágico González en Cádiz, en la MLS la ecuación es diferente. Allí ser salvadoreño es importante. Saben que ante la misma calidad, prefieren a un salvadoreño que a un checo, porque saben que la presencia de un compatriota puede hacer que un estadio semivacío se convierta en un estadio lleno.

24 Enero 2010

Más allá de las fronteras

Archivado en: General — @ 20:52


No es la primera vez que lo afirmo, pero vale la pena reiterarlo las veces que sea necesario. El fútbol de El Salvador, que de por sí es bastante limitado, no puede darse el lujo de tener dirigentes lentos, torpes y, mucho menos, deshonestos.

Algunos dicen que en el país hay talento futbolístico de sobra. Yo permito dudarlo. No digo que no lo hay, pero seguro que no sobra. Eso se nota a la hora de conformar una selección juvenil, sobre todo una Sub 17. Ante la falta de divisiones inferiores en el fútbol local, es muy difícil detectar talentos. Y además, una vez detectados, estos tienen que ser sometidos a un riguroso proceso de entrenamientos y competiciones para separar aquellos simplemente habilidosos de los que son proyectos de grandes jugadores.

Por eso es necesario empezar a explorar a los salvadoreños que viven en el exterior, muchos de los cuales están esperando un llamado, una prueba, lo que sea para vestir los colores de El Salvador.

La última esperanza es un joven de 17 años llamado Dustin Corea. Nació en Los Ángeles, vive en Oregon –su padre es salvadoreño- y su deseo de jugar en la Selecta es auténtico. De hecho, hoy al mediodía llegará al país para someterse unas pruebas. Y si todo sale bien, hasta podría jugar en los Centroamericanos para la azul. Tan entusiasmado está Dustin que anunció en su Facebook que viajaba a El Salvador para la prueba.

Todo el crédito de la gestión corresponde a la Fundación Educando a un Salvadoreño (FESA), quien apenas conoció la historia de Dustin Corea no dudó en conseguir el teléfono, llamarlo, invitarlo a venir y enviarlo un boleto a los Estados Unidos. En una semana hicieron todo. La Federación será el que lo aproveche, a pesar de que no tuvo participación alguna. Pero no importa, si el joven es talentoso y es el jugador fantástico del que hablan sus entrenadores allá, el beneficio será de todos.

Jugadores nacidos en los Estados Unidos de padres salvadoreños hay muchos. El caso más emblemático es el de Arturo Álvarez, pero hay muchos más por descubrir. También están los nacidos en El Salvador, pero que viven allá desde chicos. Si hay algo que tiene el fútbol estadounidense es el orden, la planificación y la permanente competición, exactamente lo opuesto de aquí.

Por algo, FESA está estudiando el territorio desde hace tiempo y como dijo Jorge Bahaia, su presidente, “ya tenemos unos 50 nombres de futuros jugadores de El Salvador”. La fundación pretende ser una avenida para que puedan llegar los hermanos lejanos con condiciones de triunfar en el fútbol nacional. “Somos los facilitadores”, agregó Bahaia.

Está claro que la llegada de Corea –como tampoco fue la de Álvarez- es la solución de todos los problemas de El Salvador, que son muchos y de todo tipo. Pero sí pueden ayudar a empezar a cambiar la historia.

17 Enero 2010

¿A quién le interesa el fútbol?

Archivado en: General — @ 20:44

Sigo sin entender cómo hacen los equipos de fútbol para sobrevivir en El Salvador. Ojalá alguien me lo explique, porque las canchas están vacías y las recaudaciones son para llorar. Que alguien me explique cómo hace FAS, nada menos que el campeón, para pagarle a sus jugadores si en la primera jornada, en la inauguración del torneo, apenas le quedaron 3,500 dólares. Con eso paga el salario de un jugador, quizás uno y medio. No más… Le queda otra partido de local, y será otro número parecido. Es decir, con mucho logará el dinero, en todo el mes, para pagar tres salarios.  ¿Y el resto del equipo? Los otros equipos están igual o peor.

Esa es la razón por la que el fútbol está quebrado. La televisión no paga demasiado a cambio de los derechos, difícilmente entre dinero por alguna transferencia de un jugador al exterior y los sponsors dan lo que pueden. De esas migajas viven los equipos de fútbol y subsisten como pueden. Prometen una cosa y pagan otra, o no pagan directamente. Se endeudan y sólo pagan cuando la Justicia o la FIFA presionan con sanciones.

La cosa cada vez está peor. Cada vez hay más equipos en posición de desaparecer, algo que ya ocurrió como San Salvador y con Chalatenango. En fin, Balboa viene desangrándose desde hace rato, lo mismo que Nejapa, ahora llamado Alacranes del Norte. Lo que pasa en la liga salvadoreña dista mucho de ser profesional. Está claro que a la gente no le interesa el fútbol local. Vean cómo están las canchas, completamente vacías, y me dirán. Y eso, hay que decirlo, hay veces que hay partidos entretenidos. Pero tiene mala prensa. No hay mercadeo.

Algo hay que hacer. O transformar la liga en algo amateur -que los jugadores trabajen en otros lados y se entrenen sólo tres veces en la semana- o inventar algo. Ya a nadie le interesa ir al estadio. Sólo la final todavía sigue siendo atractiva, sobre todo si llegan los equipos grandes.

Además, uno sueña con ver el estadio Cuscatlán como lo estaba cada vez que jugaba la Selecta: repleto de gente. Pero otra sorpresa: según los números que presentó la Comisión Normalizadora, a pesar de los llenos constantes en el estadio y los partidos amistosos que jugó en Estados Unidos, la Selección Nacional también da pérdidas.

No sé quién será el próximo presidente de la Fesfut. La verdad, no importa que no sepa de fútbol –al fin y al cabo no será el primera que se siente en ese sillón sin tener demasiada idea-, lo importante que sea un experto en números y en mercadeo. Del resto ya se encargarán otros. 

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