El extraño caso de Arturo Álvarez
Uno de los mejores jugadores salvadoreños del momento, sino el mejor, es Arturo Álvarez. Pocos tienen ese talento natural para jugar al fútbol como él. Si no está, El Salvador da una ventaja enorme. Y en el amistoso ante Honduras, inexplicablemente no estuvo. Es extraña su ausencia porque se trataba de una fecha FIFA y los equipos están obligados a prestar a los jugadores sin derecho a reclamos.
Pero Árturo Álvarez no jugó el sábado ante los catrachos y sí lo hizo por San Jose Earthquakes el domingo. ¿Cómo se explica? ¿Quién tiene la culpa? ¿Los dirigentes, el equipo de la MLS, Rugamas?
Primero habría que culpar al club, que no presta al jugador. Había un partido importante, sí, pero la culpa es de ellos por programarlo en fecha FIFA donde se sabe que los seleccionados tienen que ser cedidos. Uno sospecha que también hubo negligencia de parte de los federativos, cuándo no, porque una vez que tenían razón y que debieron ejercer presión para que les cedieran a Alvarez no lo hicieron. Y también fue rarísimo que a menos de un día del partido, el técnico Rugamas seguía esperando –según sus propias palabras- al mediocampista del San Jose ya que nadie le dijo que no iba a presentarse. Los de la Fesfut dicen que Rugamas sí sabía, con lo cual se evidencia un grave problema de comunicación.
Así iba el reparto de responsabilidades hasta que habló el propio Arturo Álvarez y quedó claro que fue él mismo el que decidió no jugar contra Honduras. “Quiero aclarar que tenía permiso del club para ir a los dos partidos, pero si jugaba primero contra Honduras y luego iba a Houston, habría terminado reventado. Iba a ser pesado para mí jugar dos partidos seguidos. Me gustaría siempre jugar todos los partidos con la Selección, pero también tengo responsabilidad con el equipo”.
Alvarez jugó los 90 minutos contra el Dynamo en Houston y ahora, en menos de 48 horas –la FIFA recomienda 72 horas entre partido y partido- jugará para la Selecta en Washington. Es decir, para el San Jose –partido que no debió jugarse sin los internacionales convocados para sus equipos por ser fecha FIFA- Álvarez llegó en plenitud. Para el juego del martes de la Selecta llegará, como él dice, “reventado”.
No se sabe por qué Álvarez insistía en ir tanto a Houston. Seguramente porque es su ciudad natal y quería ver a su familia, pero no tenía ninguna obligación de ir a ese partido y sí al otro de Los Ángeles. Alguna vez, Carlos De los Cobos dudó realmente si Arturo Álvarez quería jugar para la Selecta. “Lo llamamos varias veces y él no se decidía. Él quería jugar para Estados Unidos y sólo cuando vio que no tenía opciones allí es que nos dio el sí”, dijo hace tiempo alguien del entorno del entrenador mexicano.
El Salvador necesita del talento de un jugador como Arturo Álvarez, pero también necesita su compromiso. Son tan importantes unos como otros.










