Por un puñado de dólares
Es cierto que el fútbol cada vez se volvió más profesional, más un negocio que otra cosa, que el amor por la camiseta es tan efímero como un romance entre quinceañeros. Nadie lo duda. Es la tendencia mundial. Lo demuestran los 132 millones de dólares que pagaron por Cristiano Ronaldo, lo que pagan las televisoras por los derechos, lo que dan los patrocinadores por lucir su logo en la camisa de un equipo.
Pero El Salvador, a la vanguardia de muchas cosas, va más allá. El último disparate es la compra y venta de categorías, algo que en este país se maneja con tanta naturalidad que a nadie sorprende ni nadie condena. En realidad no es algo nuevo, se viene dando desde hace años en el fútbol local.
Municipal Limeño, equipo que ni siquiera terminó entre los cuatro primeros del último torneo de la Segunda División, volverá a jugar a Primera y pretende participar –su pedido no deja de ser legítimo- en el torneo de Campeones de la Concacaf. Todo eso porque el equipo de Santa Rosa de Lima le compró la categoría al Chalatenango a cambio, se dice, de 170,000 dólares. Chalate, víctima de un pésimo manejo directivo, regresa la Segunda con una extraña particularidad: subió a Primera a fuerza de dinero –lo hizo comprando la categoría al Coca Cola- y descendió por la misma vía –vendiéndosela a Limeño-. Todo muy poco serio.
Es decir, no importa quién gane o quien pierda, al final todo se arregla con dinero. Por ejemplo, la mala campaña del Alianza y su posible descenso ocupó páginas enteras en los periódicos y horas en radio y TV. Absurdo. En el fútbol salvadoreño, nada se mide en términos absolutos, todo es relativo.
Se habló tanto del posible descenso del Alianza cuando se sabía que jamás iba a bajar. Y que si tenía la mala suerte de perder contra AFI El Roble y le correspondía bajar de categoría, ya estaba listo el dinero para comprarle el espacio al Nejapa, otro club lleno de problemas económicos. La victoria del Alianza 3-1 sobre el AFI fue la más valiosa del club albo en los últimos 10 años, al menos en términos económicos. Si los albos perdían con el AFI hubieran tenido que pagar unos 200,000 dólares para volver a Primera División. Eso es lo que se supone que pedía Nejapa, que ahora no tiene probables compradores y está en aprietos.
El sistema y las leyes del fútbol salvadoreños permiten que, por ejemplo, venga cualquiera con ese dinero –un millonario, pero también una empresa, un grupo de amigos o alguien que acaba de ganar la lotería- y llegue sin inconvenientes a ser dueño del equipo, en este caso en Nejapa. Y entonces podrá hacer lo que quiera: llamarlo Michael Jackson, Benito Mussolini o Batman y Robin. Podrá poner a jugar a su abuelo de 90 años, a un primo de 16 y a otros familiares que siempre quisieron jugar en Primera y nunca habían podido lograr su sueño. ¿Qué es lo peor que lo podría pasar? Que lo goleen todos los juegos y que desciendan. No es grave, otro poco de dinero y otra vez estarán en Primera. Y, si saben comprar bien y tienen un poco de suerte, hasta quizás le toque jugar en la Copa de Campeones de la Concacaf con el Galaxy de Beckham –¿Volverá alguna vez el gran David?- o en el Estadio Azteca en un partido oficial.
No faltará el día que en que los clubes no sólo compren categorías, sino directamente títulos. Sería más fácil. Para qué esforzarse durante todo un año, mejor que gane otro y yo le compro el trofeo y la gloria. Insólito, pero vamos camino a eso.
En los países serios, el que baja a Segunda no puede volver a fuerza de billetera. Ni se les ocurriría. Además, la ley no se los permite. Juventus jugó en Segunda. Milán, Lazio, Fiorentino también. El Atlético de Madrid estuvo dos años en Segunda y no hubo historia. El Newcastle acaba de bajar en Inglaterra. En Brasil descendieron los gigantes Corinthians –el equipo del presidente Lula- y Palmeiras, y nadie intentó sacar a relucir su poderío económico para mantenerse en Primera.
En un fútbol así como el nuestro, tengo miedo de que si la Selecta se clasifique al Mundial 2010, no falte el genio que intente negociar esa plaza al mejor ofertante. China, ya afuera, ofrecería por lo menos 150 millones de dólares, que para ellos son sólo centavitos. Emiratos Árabes no se quedaría atrás con la oferta. Y no descartemos a México y Argentina, en caso de alguna catástrofe de último momento. La FIFA obviamente no lo permitiría. Claro, esas cosas sólo pasan en El Salvador.




Batman y robin, mi abuelo de 90 años…….No seas ridiculo tu sabes que eso no es asi.
Ademas eso de comprar categorias no es nada serio……esmas es trivial lo que es serio es ese monton de ABOGADOS Y DOCTORES que han comprado sus diplomas
Comentario por Garrobo — 8 Julio 2009 @ 13:54
Suena despectivo el nombe del comentario de ahora, pero lastimosamente asi es: “Por un puño de dólares”. Pero lo interesante es preguntarse ¿que pasaría si se supieran utilizar BIEN ese puñado de dólares?, pues tendríamos que añadirle el ingrediente de la capacidad o voluntad.
Carecemos de liderazgos en en la región y por ende en nuestro país que sepan explotar nuestras virtudes y características naturales. A diferencia de Europa y Sudamérica (donde los errores también son parte de procesos de mejora), se conoce bien el ámbito en el que juegan. En cambio aqui, vemos al uno de los gigantes México, luchando por que sus equipos y selección participen a otro nivel, en lugar de liderar verdaderos proyectos en Concacaf y no jugar en la Concachapions con equipos de “reserva” y sus equipos de “lujo y completos” en la Conmebol. Eso lo que provoca es que los recursos no se aprovechen en la región sino que busquen la comodidad de competir en algo que la Conmebol ha trabajdo durante años … quizás por ello no los aceptaron en esta copa Nissan Sudamericana.
Traigo el anterior comentario a colación, debido a que queda demostrado que el dinero en el deporte, si no se sabe invertir, es eso un puñado de dólares. Y si esos son nuestros gigantes, pues de ellos aprendemos y copiamos.
Aqui hay por tradición 5 equipos grandes, llámelos por títulos, historia, etc.: Alianza, Aguila, Fas, Marte y Firpo … ¿que han hecho esos equipos para ser verdaderos clubes? ¿tienen sus propios estadios? ¿sus aficionados aportan mensualmente una membresía del club? … solo Firpo tiene estsadio propio.
Ellos también estan llamados a plasmar un legado de grandeza. En lo personal creo que ha sido un error en los últimos tiempos jugar las finales en le Cuscatlán, ¿por qué?, por que queda grande el estadio y los pocos aficionados del interior muchas veces les cuesta movilizarse. Creería que si se jugaran las finales de los equipos en sus terriotorios ó como designar un estadio desde el comienzo del campeonato, se responsabiliza a una ciudad, pueblo o localidad a prepararse para un evento de final, se crearía identidad en las aficiones y jugadores.
Por otra parte, aqui no se sabe al final y al inicio de una temporada los detinos de un equipo. Lo de las compra - ventas de categoría es mas reciente que la práctica de deshacer un equipo con la fabulosa idea de conseguir fondos y que Atlético Marte la “institucionalizó″ y ahi están sus resultados: un equipo descendido y con siete años para subir nuevamente.
Ahora no vemos ni en los equipos grandes, jugadores insignia que juegen mas de tres torneos con la misma camiseta y ganas … faltan los Washington la Cruz, Hugos Corias, Salvadores Coreas, Caracamos Batres … en fin, jugadores que hoy por hoy no se ven.
Al parecer los equipos tomaron lección de desarmar un equipo por un puñado de dólares y cuando esté por bajar, con otro puñado comprar la categoría … muy mal hecho. Creo que con los miles de dólares que se gastan en comprar y vender categorías ya se hubieran construído un par de BUENOS Y PROPIOS estadios en el interior del país.
El comentario que hace Roberto me parece atinado y se me viene a la mente las franciquicias de los equipos en EEUU, donde los Raides eran de L.A. y ahora de Oakland, o un equipo de Baseball se va de una ciudad a otra o se crea uno nuevo … pero ni eso podemos copiar, tampoco su sistema de draft de jugadores.
Comentario por Dimas Orellana — 3 Julio 2009 @ 13:05
Hola Carlos:
Muy buen aporte el del Granada 74, ya me había olvidado de ese caso.
Muchas gracias por escribir.
Comentario por Claudio — 29 Junio 2009 @ 22:39
Hola Claudio, pues he disfrutado de este post, con situaciones cómicas de nuestro futbol, es un solo revolote de situaciones, con jugadores, nombres de equipos, compras de categorías, cambios de dueños o dirigentes entre otros.
Tus predicciones para el año se van cumpliendo.
Escuché algo sobre la FIFA que pretende otorgar licencias a cada uno de los equipos, es quizás porque en otras latitudes estos casos también están apareciendo, nada menos el año pasado se dió un caso en España con el Granada 74, que pasaba de una liga a otra comprando la categoría del Real Murcia.
Mas allá de lo cómico que parece, en la profundidad del problema hay algo: un equipo creado de la nada, carece de afición, pueden sobrevivir unos años y desaparecer después, o se daría el caso que apuntas, que jueguen los vecinos y cuando descendamos, compremos la categoría.
En estos tiempos en que los jugadores van de un equipo a otro y que equipos recien creados carecen de equipos de reservas, o escuelas de futbol, la identidad de una afición es un concepto vagamente entendido.
Saludos.
Comentario por Carlos — 29 Junio 2009 @ 21:46
Hola saludes desde suecia !
muy interesante lo que estas escriviendo y muy bien escrito las verdades que tu estas escriviendo.
saludes
Comentario por stanley — 29 Junio 2009 @ 14:48
Sr. Martinez, usted ha puesto el dedo en la yaga…
No hay duda de que el dinero empareja barracos, con un futboll como el que se practica en nuestro pais, las diferentes categorias no son rentables y cuando se llega a la banca rota, por lo menos esta esa salida, entonces, ¿donde estan las fallas ?
A mi parecer, las fallas estan en la reglas, no veo ningun problema en que una persona con factibilidad economica, compre un equipo, mas no asi la categoria, algo que a mi parecer es diferente.
Los juegadores que conforman un equipo que gana un campeonato, a la temparada siguiente pueden estar jugando en otro equipo y eso no le da el atributo de campeon, sino que, el campeon es nombre del equipo que representaron, por lo tanto el NOMBRE de los equipos deben de ser patentados en sus respectivas categorias y si bien una organizacion, un individuo y otros tipo de fuentes de financiamiento adquiere el nombre del equipo, lo debe mantener con ese nombre, que cambie de ciudad, no hay problema, per NOMBRE no se pierda.
Por ejemplo, si el CHALATENANGO, vende su categoria a una persona y esta quiere que su localia sea Santa Rosa de Lima, entonces que se llame CHALATENANGO DE ORIENTE, CHALATENANGO DE SANTA ROSA DE LIMA, EL CHALATENAGO DE SAN MIGUEL, ETC.
Eso debe estar como una norma de legal en los estatus de la federacion de futbol.
Saludos
Comentario por Roberto — 29 Junio 2009 @ 13:41